Desafíos, motivación e inspiración sellan el primer curso de Pedagogía de la Creatividad en 2022

Participantes del primer curso intensivo de Pedagogía de la Creatividad de 2022 relataron su experiencia de trabajo y aproximación a este enfoque que promueve experiencias de aprendizaje que ponen al centro la curiosidad, la colaboración y la perseverancia en los desafíos. 

Un grupo de veinte profesores decidió comenzar este año con una maleta de preguntas. ¿Qué creo saber sobre el aprendizaje creativo?, ¿cuáles son sus componentes clave?, ¿tiene estructura? Se trata de los participantes al primer curso intensivo del año sobre Pedagogía de la Creatividad, un enfoque impulsado por Kopernikus Lab desde la ciudad de Frutillar, en el sur de Chile.

“Se trata de un curso que invita a repensar, diseñar, implementar y evaluar las clases desde entornos de aprendizaje que promuevan la creatividad. A través de la reflexión y la práctica constante, acompañada de talleres, videos y lecturas, el curso impulsa nuevos conocimientos, herramientas y habilidades que permitan a docentes diseñar experiencias de aprendizaje profundo que motiven a estudiantes y reconecten a profesores con la pasión por enseñar”, explicó Rolf Hitschfeld, director ejecutivo de Kopernikus Lab.

El enfoque impulsa la planificación, diseño y evaluación de experiencias de aprendizaje memorables que ponen al centro la curiosidad, la colaboración y perseverancia en los desafíos. “Uno como profe va buscando su identidad constantemente y se va reconstruyendo en base a lo que uno aprende, entonces todas las experiencias que tuvimos en cada clase de Pedagogía de la Creatividad son súper potentes. Además, sirve para repensar lo que uno ya viene trabajando”, dijo Belén Carrera, secretaria de Estudio del Departamento de Matemática y Estadística de la Sede de la Patagonia de Universidad San Sebastián y docente de matemática en DUOC.

“Estoy súper contento con el curso por varias razones. En primer lugar, porque compartimos entre gente de regiones, lo que permite ir rompiendo el centralismo de este país; luego, porque estamos considerando el bienestar, de los alumnos, de la comunidad. Y creo que vamos por el camino correcto cuando hablamos de habilidades de pensamiento”, comentó al cierre del curso Eduardo Gallardo, director y co-docente de Historia en la Escuela Carolina Ocampo de San Felipe, Región de Valparaíso.

Para ampliar el alcance de este enfoque, se encuentran pasantías presenciales abiertas para equipos directivos, las que se llevarán a cabo en abril de 2022 y cuya inscripción está disponible desde el sitio oficial de Kopernikus Lab.

Kopernikus Lab es un centro de pensamiento aplicado que busca impulsar cambios en las escuelas inspirados en la Pedagogía de la Creatividad, innovando permanentemente y aplicando este enfoque a través del trabajo que desarrolla en diversas comunidades escolares públicas y particulares subvencionadas a lo largo de la Región de Los Lagos y del país, y en el colegio Kopernikus de Frutillar. Más información en contacto@kopernikuslab.org

curso PC1c

Desafío 2022 en educación, columna de Rolf Hitschfeld

Como todo final de año, viene el momento de los balances y las proyecciones. En esa línea, hay varias cosas que ya se han dicho en el ámbito educativo para el 2022: los efectos de mediano plazo de la pandemia, la asistencia presencial obligatoria, la nueva constitución, el funcionamiento de los servicios locales, el cambio de gobierno, etc.

Evidentemente, todas estas cosas son muy relevantes, pero no vale la pena repetir lo ya dicho. Además, cada uno de esos desafíos tiene el riesgo de transformarse en otro cambio más, circunstancial y pasajero, que no toca nunca los aspectos más profundos. Y los desafíos más profundos en educación tienen que ver con otras cosas.

Ya en 1928, Luis Gómez Catalán, Jefe del Departamento de Educación Primaria escribía a los “padres de familia de Chile” respecto de la reforma escolar de ese año, lo siguiente:

“La escuela nueva debe disponerse de tal modo que sirva para hacer. Hay que transformar la escuela de auditorio en laboratorio…¿Qué significa esto? Que el niño va a actuar en lugar de oír, va a trabajar con sus manos, con su cuerpo, con su inteligencia, con su sentimiento, en lugar de llenarse la memoria. No va a ‘aprender por aprender’ sino va a ‘aprender para trabajar’…Y la escuela no echará a la calle seres inútiles, maniatados, débiles, sino seres entusiastas, productores llenos de iniciativas y prontos para la acción”.

Ese texto, que podría haber sido escrito ayer, en los años 80, o en los 2000, tiene casi 100 años. Para no esperar 100 años más, hay que abordar de forma decidida el año 2022 lo que ahí se plantea.

Nuestra propuesta es La Pedagogía de la Creatividad. Este es un marco pedagógico sistematizado por Kopernikus Lab que busca, a través de múltiples aproximaciones, generar las condiciones en las escuelas para motivar a los estudiantes con su aprendizaje y reconectar a los profesores con su pasión y vocación docente, en un marco de respeto a la singularidad, convivencia democrática y práctica reflexiva.

Invitamos a sumarse a la conversación educativa en nuestras actividades y redes. Que el 2022 sea un año que se avance también en lo profundo, ese es el desafío.

Rolf Hitschfeld

Director Ejecutivo Kopernikus Lab

Crédito de la fotografía: Colección Museo de la Educación Gabriela Mistral

Convocatoria especial en Región de Los Ríos: Abiertas las postulaciones para agentes creativos

¡Postula aquí hasta el 26 de diciembre! La Pedagogía de la Creatividad llega a la región de Los Ríos con una convocatoria especial para conformar el nuevo equipo de agentes creativos 2022, esta vez trabajando en escuelas de Valdivia y otras comunas de la región, para implementar el programa de Aprendizaje Creativo, innovación pedagógica que tiene como objetivo desarrollar las habilidades del pensamiento creativo, mejorar la calidad de los aprendizajes y aumentar la motivación por aprender de estudiantes de la región de Los Ríos y sus profesores.

“Buscamos que se integren al equipo personas vinculadas al quehacer de las industrias creativas,
entre ellos, artistas visuales, diseñadores, músicos, actores, arquitectos, chef, entre otros, y que
quieran colaborar con profesores de escuelas públicas de La Región de Los Ríos para ser agentes creativos en sus prácticas de planificación, diseño e implementación pedagógica”, explica Rolf Hitschfeld, director ejecutivo de Kopernikus Lab.

El programa, que cuenta con el financiamiento de la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Los Ríos a través del Fondart Regional, convocatoria 2021, consta de diversas etapas. Una primera es la postulación a ser parte integrante del equipo, lo cual se desarrollará hasta el 26 de diciembre de 2021 a través de una postulación online y una etapa de entrevistas presenciales durante la última semana de diciembre. Una vez lista la selección, a comienzos de marzo viene la etapa de entrenamiento, en la cual los agentes creativos seleccionados serán entrenados en aprendizaje creativo y trabajo colaborativo por Kopernikus Lab. Entre los meses de marzo y julio, los agentes creativos trabajarán con duplas de profesores de diversas comunas de Los Ríos en la planificación y ejecución de sus clases, identificando desafíos y propuestas; etapa que culmina con el cierre de ese semestre y su evaluación.

“La región de Los Ríos se caracteriza por el gran potencial creativo de sus agentes, que provienen de diversos territorios y que están en permanente actividad, actuando como dinamizadores del desarrollo regional. Vincular esos saberes con el mundo de la educación nos parece prioritario y una relación virtuosa en muchos sentidos, por lo que nos alegra poder contribuir a través de nuestros fondos concursables a apoyar iniciativas que apunten a este gran desafío, que también compartimos”, señala la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Los Ríos, Gabriela Avendaño.

La Facultad de Filosofía y Humanidades a través del Magíster en Educación mención Políticas y Gestión Educativa de la Universidad Austral es la institución que colabora con la evaluación de este programa. “Esta vinculación porque nos permite posibilitar conocimientos a través de nuevas e innovadoras metodologías de enseñanza en vinculación con la comunidad escolar de la región de Los Ríos”, explica el profesor de Universidad Austral de Chile, Instituto de Ciencias de la Educación, Facultad de Filosofía y Humanidades, Sebastián Peña. “Una de las principales contribuciones de este trabajo conjunto es poder conocer el desarrollo de la propuesta de Aprendizaje Creativo que propone Kopernikus Lab para llevar estas innovaciones a las aulas de la Formación Inicial Docente”, agregó.

Junto a la experiencia de años de implementación en el Colegio Kopernikus, desde 2018 el programa de Aprendizaje Creativo, enmarcado en la Pedagogía de la Creatividad, es implementado en diversos establecimientos de la Región de Los Lagos y, desde 2022, en la Región de Los Ríos. Este modelo internacional ha sido reconocido por la OCDE como una de las pedagogías de autor alineadas con lineamientos internacionales en la promoción de la creatividad y el pensamiento crítico en las escuelas y reconocido por UNESCO por contribuir a la concreción del Objetivo de Desarrollo Sostenible vinculado a la Educación de Calidad.

A la fecha, Aprendizaje Creativo ha sido implementado en 25 establecimientos donde han participado sus equipos directivos, más de 70 profesores, 10 agentes creativos y más de 1.550 estudiantes.

Postula y sé parte de una educación más creativa, bases, requisitos laborales y postulación y en www.kopernikuslab.org

Preguntas: contacto@kopernikuslab.org

Cierre postulaciones: 26 de diciembre 2021 a través del siguiente Formulario de postulación

Postulaciones abiertas a desarrollo profesional docente en Pedagogía de la Creatividad

El debate en educación hoy a nivel internacional se puede dividir en distintos temas. Por un lado, la preocupación acerca de la asistencia a escuelas y el aprendizaje que han tenido niños, niñas y jóvenes en el contexto de la pandemia. Por otro lado, se trata del modelo. España, por ejemplo, se encuentra actualmente realizando una reforma en su modelo educativo hacia el mejoramiento de las herramientas de aprendizaje, pasando del aprendizaje por “memoria” al desarrollo de otras competencias. “No podemos avanzar en un siglo XXI marcado por la aceleración constante del conocimiento y la revolución tecnológica con planteamientos y metodologías docentes propias del siglo XIX”, publicó el diario El País en un artículo editorial este año.

Es que el punto de partida es complejo, expertos en educación a lo largo del mundo alertan que la enseñanza tradicional está apagando la pasión natural por aprender y enseñar de estudiantes y profesores. No responde a la curiosidad natural de niños y niñas, ni les proporciona herramientas para desarrollar su potencial y desenvolverse plenamente en un mundo repleto de cambios y nuevos desafíos. Las comunidades escolares, y particularmente cada docente en su sala de clases, tienen la capacidad de transformar esta realidad.

Si bien muchos profesores están empujando por hacer cambios en sus salas de clases, resulta fundamental avanzar en soluciones más sistémicas y eso es, justamente, el enfoque que propone la Pedagogía de la Creatividad que impulsa Kopernikus Lab desde la ciudad de Frutillar, en el sur de Chile. Se trata de un enfoque que reencanta a docentes y estudiantes a través de experiencias de aprendizaje memorables que ponen al centro la curiosidad, la colaboración y perseverancia en los desafíos.

Es así como la Pedagogía de la Creatividad y los programas que se enmarcan en ella cuenta con el reconocimiento de Unesco por ser un aporte al mejoramiento de la calidad de la educación, enmarcado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante la vida. “Es maravilloso que desde Frutillar estemos promoviendo una solución local a un problema que es global”, destacó Rolf Hitschfeld, Director Ejecutivo de Kopernikus Lab. Para ampliar el alcance de este enfoque, se encuentran cursos abiertos para docentes, directivos y agentes creativos, cuya inscripción está disponible desde el sitio oficial de Kopernikus Lab.

Kopernikus Lab es un centro de pensamiento aplicado que busca impulsar cambios en las escuelas inspirados en la Pedagogía de la Creatividad, innovando permanentemente y aplicando este enfoque a través del trabajo que desarrolla en diversas comunidades escolares públicas y particulares subvencionadas a lo largo de la Región de Los Lagos y del país, y en el colegio Kopernikus de Frutillar. Más información en contacto@kopernikuslab.org

Pedagogía de la Creatividad impulsada desde Frutillar fue reconocida por UNESCO

Pedagogía de la Creatividad impulsada desde Frutillar fue reconocida por UNESCO

El punto de partida es complejo. Expertos en educación a lo largo del mundo alertan que la enseñanza tradicional está apagando la pasión natural por aprender y enseñar de estudiantes y profesores. No responde a la curiosidad natural de niños y niñas, ni les proporciona herramientas para desarrollar su potencial y desenvolverse plenamente en un mundo repleto de cambios y nuevos desafíos.

Las comunidades escolares, y particularmente cada docente en su sala de clases, tienen la capacidad de transformar esta realidad y esa es, justamente, el enfoque que propone la Pedagogía de la Creatividad que impulsa Kopernikus Lab, un enfoque que reencanta a docentes y estudiantes a través de experiencias de aprendizaje memorables que ponen al centro la curiosidad, la colaboración y perseverancia en los desafíos.

Y es así como el programa de aprendizaje creativo cuenta con el reconocimiento de UNESCO por ser un aporte al mejoramiento de la calidad de la educación, enmarcado en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante la vida. “Es maravilloso que desde Frutillar estemos promoviendo una solución local a un problema que es global”, destacó Rolf Hitschfeld, Director Ejecutivo de Kopernikus Lab. Para ampliar el alcance de este enfoque, se encuentran cursos abiertos para docentes, directivos y agentes creativos, cuya inscripción está disponible aquí o en el correo: contacto@kopernikuslab.org

“El desarrollo de la creatividad en la educación formal requiere de contextos educativos que permitan a las comunidades de profesores, directivos y estudiantes desarrollarse y nuestra propuesta es la Pedagogía de la Creatividad, la cual consta de distintos pilares, por un lado, permite desarrollar hábitos del pensamiento creativo; luego, pone en valor la individualidad de cada persona dentro de una comunidad educativa; impulsa espacios de aprendizaje de alto funcionamiento; promueve la convivencia democrática y fomenta espacios de mejora continua para todos sus integrantes”, agrega Hitschfeld. Este enfoque busca impactar en diversos espacios y temáticas de aprendizaje y enseñanza, ya sea en una clase de ciencias, lenguaje, deportes, o en cómo aborda determinada escuela los desafíos que presenta la convivencia escolar.

Kopernikus Lab es un centro de pensamiento aplicado que busca impulsar cambios en las escuelas inspirados en la Pedagogía de la Creatividad, innovando permanentemente y aplicando este enfoque a través del trabajo que desarrolla en diversas comunidades escolares públicas y particulares subvencionadas a lo largo de la Región de Los Lagos y del país, y en el colegio Kopernikus de Frutillar.

Lee la nota publicada en Heraldo Austral

Rolf Hitschfeld en De eso se trata

Estuvimos en el programa argentino De Eso de Trata para hablar de la propuesta innovadora del modelo educativo Colegio Kopernikus, el nombramiento de Frutillar como Ciudad Creativa y nuestro trabajo como Fundación en el mundo educativo en Chile y Latinoamérica.

¡Escúchala!

Futuros de la educación escolar

Cerca del año 1900 se pidió a algunos artistas franceses que dibujaran lo que ellos pensaban que representaría el mundo en el año 2000. Dentro de las láminas que dibujaron hay varios absurdos, como carreras submarinas de jinetes montados en peces gigantes. Sin embargo también hay otras muy interesantes, como la de las escuelas. En la imagen de Jean Marc Cote (en la galería) se muestra un grupo reducido de niños (parece no haber niñas) muy pasivos y concentrados con una especie de audífonos y casco conectados a una máquina donde el profesor va introduciendo varios libros que se van procesando gracias al giro de una manivela por parte de un asistente.

Luego, en 1969, la revista japonesa Shōnen Sunday publicó una serie de imágenes prediciendo el impacto que tendrían los computadores en la vida del futuro para el año 1989 en el hogar, en un pabellón de cirugía y en la escuela. En este caso la imagen del autor Shigeru Komatsuzaki la escuela se ve aún más interesante. En ella se ve a los niños sentados, cada uno frente a su computador personal con pantalla táctil resolviendo ejercicios de matemáticas. En este caso la profesora está en una pantalla, posiblemente en video o transmitiendo en línea desde algún lugar remoto, pero presencialmente en la sala se encuentran unas máquinas que parecen golpear a los estudiantes cuando tienen un comportamiento inadecuado o se equivocan. Al fondo hay más máquinas, parlantes y una especie de tablero que muestra la asistencia del día y posiblemente algún tipo de puntaje del trabajo indicado en blanco.

Es importante mirar estos ejemplos en este momento, ya que actualmente hay muchas personas e instituciones prediciendo el futuro en educación escolar (o intentando hacerlo). Sin embargo, la gran mayoría de predicciones dicen más de quien las emite que de la escuela propiamente tal. Es por eso que al escuchar estas “predicciones”, es importante no asumir irreflexivamente ciertas posturas que se van configurando como verdades establecidas, como por ejemplo que el único futuro posible y deseable de la escuela es con más dispositivos electrónicos mejor conectados a internet.

La verdad es que el futuro no es algo establecido que se viene acercando a nosotros, no es algo sentenciado por un oráculo de ocurrencia inevitable. El futuro se está configurando con las acciones de ahora. El futuro no llega, se construye. Es por esto que la concepción de persona, de escuela y de sociedad que tengamos ahora, afecta el futuro. Por esta misma razón, es que no hay un futuro, sino que múltiples futuros en desarrollo.

En los ejemplos mencionados, las predicciones se centran en sólo una de las dimensiones de la escuela, manifestando una visión muy pobre del ser humano y de la sociedad. Están centradas en la tecnología para hacer más eficiente el trasvasije de información. Sin embargo, no aparece el bienestar de los niños, no aparece verlos como personas y no como seres inacabados, no aparece la colaboración entre ellos, no aparece la diversidad, no aparece el trabajo con el entorno de la escuela, no aparece la creatividad y no aparece la convivencia democrática que comienza en la escuela. Es cierto que no puede estar todo en un dibujo, pero también es cierto que hay personas que hoy siguen soñando con una escuela como la propuesta en 1969. Probablemente sin las maquinitas que golpean (esperemos), pero con las sillas individuales, las pantallas táctiles y el énfasis desmedido en el traspaso de información que luego se demuestra en un test.

Es evidente que, en esta construcción de los futuros, no todos los actores tienen el mismo peso ni los mismos intereses. Cada uno trata de llevar agua a su molino, no estando necesariamente inspirados en alguna noción de bien común. Por eso que más que ver la última vanguardia tecnológica o educativa, hay que mirar más hondo en el ser humano y en la sociedad que queremos construir, es ahí donde están los problemas y no en los dispositivos que llevan décadas disponibles, ni en la última plataforma, ni tampoco en la técnica educativa de moda. Los futuros deben estar basados en principios que puedan resistir décadas de trabajo sistemático que traspase generaciones y por eso deben ser hondos. Cuando se trata del ser humano, lo que ha durado mil años tiene más probabilidades de seguir mil más que lo que lleva cinco de durar cinco años más.

Fuente: El Repuertero

Desde la infancia, columna de Rolf Hitschfeld

Si uno es riguroso, hay poca evidencia de que la educación haya sido la palanca iniciadora de cambios a gran escala.

Es una creencia muy extendida que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo o para cambiar a la gente que va a cambiar el mundo. Tan de sentido común es, como probablemente errada. Si uno es riguroso, hay poca evidencia de que la educación haya sido la palanca iniciadora de cambios a gran escala, hay mucha más evidencia que temas económicos, políticos y tecnológicos han sido los generadores de dichos cambios. Nelson Mandela, a pesar de su connotada frase, lo sabía, por algo fue político y no educador.

Esto no quiere decir que la educación no importe, o que las escuelas sean meras víctimas de la sociedad. Lo que ocurre es que la relación es más complicada y que para que la creencia fuera cierta, tendríamos que cambiar nuestra concepción de lo que “cuenta” como educación y ver la experiencia diaria que tienen los niños y niñas en nuestro país en diferentes dimensiones. Ya que de lo que también hay amplia evidencia es de cómo los contextos familiares, condiciones de salud, alimentación, vivienda y acceso a recursos, afectan su educación.

Por supuesto que dichas condiciones no son una condena y diariamente se quiebra el destino, siendo superadas adversidades de todo tipo. Existen niñas, niños, jóvenes, padres, educadores y colegios que hacen un trabajo admirable. Sin embargo, esto es muy distinto a decir que en general la educación va a mejorar sin poner atención a otros temas de las experiencias diarias de los niños.

Un ejemplo reciente es el tratamiento que se le ha dado a la infancia en la pandemia. A mediados de agosto recién se les permitió salir de sus casas a los niños en cuarentena. En octubre recién se abrieron parques nacionales en nuestra región. Ese mismo mes por primera vez se habilitó en algunos lugares la alimentación de niños preparada y consumida directamente en las escuelas. Este año han caído a la mitad los controles de “niño sano”. En casi el mismo porcentaje han caído las denuncias de agresiones sexuales, lo que no es una buena noticia en un país en el que ya en 2012 cerca del 9% de los niños y niñas reportaban haber sufrido agresiones sexuales. ¿Quién de nuestras autoridades ha dirigido un solo mensaje a los niños en estos casi 10 meses?

Qué importante y profundo sería que en distintos temas se empezara a mirar más desde los niños y sus experiencias. Poner a las niñas y niños al centro en otras áreas, ampliando lo que “cuenta” como educación, no significa trabajar para que ellos no enfrenten contradicciones y todo les sea fácil, pero es entender que la vida ya es suficientemente complicada como para que además se le dificulte la vida artificialmente por el hecho de invisibilizarlos o postergarlos.

Bajar del trono a la educación como “el arma más poderosa para cambiar el mundo” no es una afrenta a los educadores ni a las instituciones educativas. Por el contrario, es quitarles una mochila tan injusta como falaz, para centrarse en la experiencia de la infancia y en cómo nos hacemos cargo de mejorarla desde múltiples dimensiones al mismo tiempo. Incluida, por supuesto, la escuela, con todas sus responsabilidades.

 

Fuente: El Repuertero

¿A qué van los niños a la escuela?

La evidencia disponible indica que para que haya mejora en las escuelas, hay que perseverar en políticas bien delineadas, por tiempos largos que solo son sostenibles por amplios consensos.

En una columna anterior mencioné la falta de conversación sobre educación que hay en Chile. Siguiendo esa línea, probablemente uno de los déficits más grandes es la conversación sobre los fines de la escuela.

Se podría pensar que obviamente los fines de la escuela ya están definidos, mal que mal desde hace 100 años es obligatorio ir al colegio, es una de las líneas de mayor gasto en presupuesto nacional, y existen varias leyes y documentos que tocan el tema. Lamentablemente esto no es así. Este hecho es fácilmente constatable mediante la observación de lo que efectivamente ocurre en las escuelas un día cualquiera. Al observar, uno puede hacerse dos preguntas:

  • ¿Es posible deducir los fines a partir de las actividades que allí se realizan?
  • ¿Son aquellos fines los más deseables para ese niño individual y para la sociedad en que vivimos?

Respecto de la primera pregunta, en muchos casos, las actividades que se realizan sirven fines confusos o no oficialmente declarados. Producto del picadillo de políticas, iniciativas, ideas, presiones, resabios antiguos, programas, novedades, modas, cosas que se ven bien y reformas, muchas escuelas lucen como árboles de navidad de actividades poco consistentes o incluso contradictorias entre sí.

En el caso de la segunda pregunta, la situación no es necesariamente mejor, ya que en algunos casos es posible identificar actividades que sirven fines que aportan poco o que incluso podrían contravenir el bien de los niños o el bien de la sociedad.

La evidencia disponible indica que para que haya mejora en las escuelas, hay que perseverar en políticas bien delineadas, por tiempos largos que solo son sostenibles por amplios consensos. El primer consenso necesario es definir a qué van a ir los niños a la escuela. Es por esto que la falta de conversación sobre los fines de la escuela se convierte en un elemento central a trabajar si es que se quiere mejorar la educación escolar en Chile en los próximos años.

Precisamente, identificar los propósitos de la escuela fue la pregunta que abrió el trabajo que, durante 7 semanas, se desarrolló junto a 22 profesores de la Región de Los Lagos en el programa Aprendizaje Creativo. Si bien existe entre los educadores un nivel relativamente alto de claridad y consenso respecto de lo que se debiese trabajar en las escuelas, el hecho de que eso pueda ser distinto a lo que se está trabajando actualmente produce contradicciones que a algunos los motiva a empujar cambios, pero para otros esta situación puede resultar muy frustrante.

Sería muy interesante continuar ese ejercicio y que los lectores compartan en los comentarios ¿A qué van los niños a la escuela? Así, de a poco, vamos empujando esta conversación tan necesaria.