De Grandes para Chicos, nuevo ciclo de conversaciones (en vivo y online) con creadores de contenido infantil

3 PREGUNTAS SOBRE APRENDIZAJE & CREATIVIDAD A Marcelo Maira

Hace ya unos días realizamos la Semana Aprendizaje & Creatividad, sin embargo, no quisimos perder la oportunidad de hablar con Marcelo Maira, Director Ejecutivo de  la Fundación Educativa Creatividad, Aprendizaje & Innovación; para profundizar sobre la importancia de la creatividad en el mundo educativo y su rol, así como qué es lo que se viene.

“Nuestro sistema educativo ha explotado nuestras mentes como nosotros lo hacemos con la tierra: buscando un recurso en particular. Y para el futuro, esto no nos va a servir. Debemos re pensar los principios fundamentales bajo los que estamos educando a nuestros hijos.”
Sir Ken Robinson

¿Por qué hoy se ha vuelto tan importante la creatividad en el contexto educativo?

Desde ya hace varios años, que la creatividad ha ido poco a poco, tomando un rol protagónico en el contexto educativo. Antes de la actual pandemia, el diagnóstico de la educación a nivel global, se encontraba ya en una profunda crisis respecto de la falta de herramientas, la falta de visión, inclusión, la falta de una mayor equidad en relación a la brechas y de las oportunidades para todas y todos. O dicho de otro modo, de una real preparación y efectiva para los desafíos que el mundo hoy necesita. 

¿Cuáles son estos desafíos? ¿Por qué? Si somos directos, conscientes y honestos, los desafíos de la actualidad están directamente relacionados al daño que le hemos causado a nuestro planeta y en algunos de los casos prácticamente irreparables. Por ejemplo en nuestros ecosistemas, nuestros patrimonios, aquellos tangibles e intangibles, la relación con nuestras culturas precolombinas, el descuido de la ecología, la brutal deforestación de nuestros pulmones naturales y así una larga lista de aspectos negativos de la era moderna.

Hoy, la voracidad extrema del desarrollo económico ha llegado mucho más allá de sus propios límites Por un lado, muestra lo exitoso del sistema neoliberal capitalista – bravo, oh si! que brillante somos!- y la necesidad insaciable de que el ser humano siempre quiere lograr más y más, al costo que sea. Creyéndonos o sintiéndonos algo así como semi dioses, la verdad que esto ya no resiste análisis. 

La pregunta es ¿Cómo y por qué hemos llegado como humanidad a este punto, tan extremo? ¿Cómo es que a pesar de los tremendos esfuerzos de tantas personas brillantes que han instalado y trabajado sin parar los nuevos paradigmas respecto de la educación, base fundamental de nuestro desarrollo humano, no se ha logrado remover y realmente transformar esta visión y estas prácticas tan negativas? Las respuestas sin duda son una gran trama mega compleja, pero tal como lo decía el maestro Sir Ken Robinson, que lamentablemente se fue de este mundo hace unas semanas “la educación tradicional mata la creatividad”, si ponemos todo esto sobre la mesa, nos daremos cuenta rápidamente que esto no es mera casualidad, el tema es que ya no es posible seguir con esta mirada, esto debe cambiar ya!

Si hay una herramientas universal, que la traemos todos los seres humanos, la que nos permite la capacidad de reinventar, de curiosear, de expandir nuestros propios límites, de descubrir, de compartir las diversas miradas, de colaborar y de complementarse en esas diferencias, es la creatividad. El aprender es una de las cosas más fascinantes de la existencia, y esto es justamente lo que se ha perdido a nivel global, hoy es imperativo cambiar la forma de aprender, para esto, en primer lugar debemos “desaprender” o “deconstruir”, para luego volver a construir y aprender, puede que sea un camino largo, pero como vivimos inmersos en una sociedad donde todo lo queremos rápido y fácil, bueno, entonces la inercia de esta fuerza y los profundos intereses económicos, en cualquier parte del mundo, hacen que el cambio sea lento, casi imperceptible, en algunos lugares casi imposible, pero ocurre, es cosa de querer mirarlo, ver las diferencias y aceptarlo. 

Gracias al trabajo de miles de personas, por años de años, hoy la creatividad está situada en una de las habilidades y herramientas necesarias, incluso establecido por el Foro Económico Mundial 2019 que se celebra en Davos año tras año, que la ha puesto en su top ranking. Si hay una habilidad que nos permitirá lidiar, vivir con la incertidumbre, enfrentar los desafíos del mundo actual e ir más allá, es y será la Creatividad.

 

¿Qué papel juega la creatividad en las innovaciones que vemos hoy en la educación? 

Es el motor, es un motor que no para, que está de alguna manera en constante expansión, es nuestro espacio exterior instalado en nuestro propio cuerpo, alma y mente. La creatividad es parte de nuestra casa, es parte de nuestro cuerpo y es la herramienta que nos permitirá sacar todo el potencial de nosotros los seres humanos (no semidioses). Esto ya está estudiado y establecido por grandes pensadores, pero si los Estados realmente se preocuparan de sacar el máximo potencial creativo de cada ser humano, el mundo sería totalmente diferente. 

La cantidad de personas que por falta de “oportunidades” no logran sacar el máximo potencial de su integridad, si vemos como eso deriva en la deserción escolar y así convirtiéndose en este gran engranaje de cómo, de forma muy “exitosa”, este sistema educativo hoy obsoleto, ha logrado por generaciones de generaciones, un sistema donde mal educa a las personas. Sin duda hay excepciones, pero está claro que esto va más allá de un país o un lugar específico.

Sin creatividad, no hay innovación, la creatividad no replica, lo que aprende lo transforma, lo expande, lo entrega, lo empatiza, lo democratiza, la humanidad ha perdido tanta humanidad. Suena rarísimo, pero así como la creatividad ha ido tomando (por fin!) el lugar que merece, hoy también conceptos como la resiliencia, el vivir con la incertidumbre y frente a lo desconocido, serán elementos que nos permitirán crear sociedades más inclusivas, justas, empáticas y más amables con nuestro mundo interno y externo.

 

¿Qué horizonte de cambios vemos en la educación? ¿Qué es lo que se viene?  

La crisis de la educación es profunda y tiene larga data, la pandemia vino a visibilizar de forma brutal, sobre todo en Chile, la abismante desigualdad social. Si entendemos que la educación es la base y la madre de todas las batallas, bueno, estamos frente a una oportunidad maravillosa de poder cambiar las bases de la misma. Si hay algo que hoy tenemos claro, es que no tenemos la menor idea de que es lo que viene. Esto es sin duda inquietante, vertiginoso por decir lo menos, pero a la vez, hace que nuestra existencia esté más viva que nunca. 

La creatividad, en buena hora se ha instalado a nivel global como una de las formas de transformación social, mi anhelo sería que al menos en Chile, se lograra modificar y rebajar el horroroso mundo administrativo que tiene la docencia chilena asfixiada, esto también ya ha sido medido por varias organizaciones como Enseña Chile, Fundación 2020 entre otras. Si no logramos modificar este lastre, será muy difícil que los y las maestras de la educación tengan tiempo y energía para ocupar su creatividad y todo su ser, para mirar a sus estudiantes y sus comunidades, y sobre todo a sí mismo de un modo diferente. Mejorar la calidad de la educación se compone por una serie de actores y factores simultáneos, que sin ellos, no se logrará modificar.

Me reconozco como una persona muy crítica del actual sistema educativo chileno, pero soy un hombre optimista, y hoy, siento que la necesidad y la invitación es a ver y vivir esta mega crisis como una gran oportunidad de ir a las bases y modificar las reglas del modelo educativo. Hay que entender que la educación de todas y todos es la raíz, la base fundamental del desarrollo humano.

Veo un horizonte lleno de fuerza, energía joven y luminosa que quiere y cree que es posible vivir en un mundo mejor, con una sociedad más empática, con un sello social importante donde los derechos fundamentales sean respetados y donde todo niño y niña de nuestros país, con recursos o sin, pueda y deba tener acceso a una educación universal, inclusiva y de calidad.

Año que pasa, somos más y más profesionales apasionados y valientes, que  trabajamos diariamente por este nuevo paradigma, hoy siento que somos una gran fuerza planetaria, ¡¡hoy somos multitud!!

Ken Robinson: “Pagamos un alto precio por sacar los sentimientos de la escuela”

HA SIDO asesor del ex primer ministro británico Tony Blair y de más de una decena de Gobiernos. Millones de personas siguen sus conferencias, gestionadas por la misma agencia que supervisa las apariciones del político George W. Bush o el Nobel de Economía Joseph Stiglitz. Sir Ken Robinson –la reina Isabel II lo nombró caballero en 2003 por el fomento de las artes– es uno de los pensadores educativos más solicitados de las últimas dos décadas. Y predica un mensaje devastador para la escuela tradicional: los niños nacen con cualidades que, a menudo, el sistema entierra. Su colegio, al que llegó por casualidad, le cambió la vida.

Era un crío de rizos pelirrojos que perseguía un balón en el barrio de Walton, en Liverpool, cuando su padre sentenció: “Este niño jugará al fútbol en el Everton”. Pero la polio se cruzó en su camino. A Ken Robinson (Liverpool, 1950) lo enviaron a un centro de educación especial para los descartados del sistema, niños con problemas físicos o retrasos en el aprendizaje. En aquella clase, que él define como “un montón de individuos diferentes que recordaba a la cantina de La guerra de las galaxias”, sus profesores, Mr. Strafford y Mrs. York, fomentaron las aptitudes que lo han convertido en uno de los grandes referentes de la enseñanza y en un prolífico escritor de best sellers./

 

“La gente piensa que es una excentricidad decir que la escuela funciona como una fábrica, pero es cierto”.
Sir Ken Robinson

Ken Robinson llega sonriente a la cita en una oficina compartida a escasos metros del campus de la Universidad de California, en Los Ángeles. “Llevo muchos años aquí. Ya soy angelino”, comenta, aunque su piel pálida y su acento lo desmientan. El inglés se apoya en un bastón –tiene la pierna derecha más corta que la izquierda–, tiende una mirada brillante y enarbola un discurso rotundo: “Pagamos un precio muy alto por sacar los sentimientos de la escuela”.

Hace 15 años que vive en la megalópolis californiana. Tras dar clases en la Universidad de Warwick (Coventry, Inglaterra), recaló allí con su mujer, Terry, también de Liverpool y escritora, y con sus dos hijos, James y Kate./

El Elemento. Descubrir tu pasión lo cambia todo (Grijalbo, 2009), que se ha traducido a 21 idiomas, es su libro más conocido. Contiene las historias de éxito que desgrana en sus charlas. Habla, por ejemplo, de cómo Matt Groening, el creador de Los Simpson, encontró su camino cuando se enteró de que “había otras personas que no sabían dibujar pero vivían de ello”. O del economista Paul Samuelson, que siempre consideró los números “pura diversión”.

El éxito de Robinson está estrechamente ligado al crecimiento de las redes sociales. En febrero de 2006 protagonizó una charla TED –organización pionera en proponer un formato de conferencias breves que se difunden por Internet–, que desde entonces suma una media de 10.000 visionados diarios y roza ya los 40 millones. En aquella ponencia de 19 minutos y 24 segundos, que tituló ¿Matan las escuelas la creatividad?, cuenta la anécdota de una niña retraída que siempre pintaba en clase. “¿Qué dibujas?”, le preguntó la maestra. “Estoy pintando a Dios”, respondió. Cuando su profesora le hace entender que nadie lo ha visto nunca, ella replica: “Mejor, en cinco minutos podrán saber cómo es”./

En sus charlas defiende que bailar es tan importante como sumar. Creo que la gente que piensa que bailar no es importante, probablemente ni baila ni nunca lo ha intentado. Y lo digo en serio. Los humanos tenemos un cuerpo, no somos programas, y nuestra relación con él es fundamental para nuestro bienestar. Muchos problemas del mundo civilizado tienen que ver con la obesidad, la diabetes o la depresión. En Estados Unidos hay una generación de jóvenes que, por primera vez, puede que vivan menos que sus padres debido a enfermedades cardiacas y otras dolencias vinculadas a una dieta pobre y poco ejercicio. El sistema educativo trata la vida humana como si solo importase lo que existe entre las dos orejas. La danza está relacionada con el resto de las artes y ciencias, y yo defiendo una concepción holística de la inteligencia. Además, resulta que hay un montón de matemáticas en la danza, pregunte a cualquiera que baile profesionalmente./

En 1997, el Gobierno británico le pidió formar una comisión nacional para asesorarle sobre cómo potenciar la creatividad en la escuela de los 5 a los 18 años. ¿Ha cambiado el sistema educativo desde su informe? El Gobierno actual avanza en sentido contrario, como ocurre en Estados Unidos. Pero el de entonces, con Tony Blair de primer ministro, llevaba tiempo planteando que hacían falta cambios. El mundo evoluciona rápida y profundamente, y los sistemas educativos que funcionaban en el siglo XIX no sirven para los retos actuales. Cuando Blair llegó al poder lideró una serie de reformas que tuvieron justo el efecto contrario: más estandarización, más pruebas, un currículo menos flexible. Así que unos cuantos le dijimos que, ya que lo pregonaba, debía tomarse en serio la creatividad. Si defiendes la alfabetización y te importa que la gente aprenda a leer y a escribir, no te limitas a dejar libros a su alrededor a ver si muestran interés. Si vas en serio con la creatividad, necesitas una estrategia para impulsarla, por eso reuní a 50 personas y creamos una comisión gubernamental para diseñarla.

Robinson forma parte de una corriente de pensadores que busca transformar el sistema con innovaciones, y que se enfrenta a otra, también muy relevante, que reclama reforzar la disciplina y evaluar de forma sistemática el modelo. Rechaza la proliferación de exámenes estandarizados que se da en Estados Unidos –donde los alumnos se enfrentan a hasta un centenar de evaluaciones externas a lo largo de su vida escolar– y que está empezando a implantarse en España. Su modelo pasa por una escuela que promueva disciplinas como la danza o el teatro, y que experimente con técnicas novedosas como el aprendizaje basado en proyectos, consistente en enseñar a los alumnos a través de casos reales. Por ejemplo, montar una empresa de jabones para aprender química y economía.

Lo cierto es que han transcurrido casi dos décadas y sus ideas no han calado. Al menos no de forma mayoritaria. Bueno, es difícil saberlo. Pero llevo hablando de esto mucho más de 20 años. Empecé en 1972, cuando conseguí mi primer trabajo en educación. Y hay otros que comenzaron mucho antes: Maria Montessori, John Dewey y muchos más. Siempre ha habido expertos que han reclamado una aproximación más humana y personalizada y no un sistema que se asemeje a una cadena de producción industrial. La gente piensa que es una excentricidad decir que la escuela funciona como una fábrica, pero es cierto. Se divide en compartimentos separados, a los que la gente acude durante unas horas fijas; los días se distribuyen en bloques de tiempo y los alumnos son evaluados de forma periódica para saber si son aptos para seguir ahí. A los que no se adaptan se les responsabiliza de su fracaso, pese a que es el sistema el que les ha fallado. La gente entiende esto y cada vez hay más colegios que quieren aplicar otras teorías./

De ellos habla en su último libro, Escuelas creativas (Grijalbo). La educación es un sistema dinámico y complejo. Hablo con mucha gente y a menudo veo que han recibido una influencia positiva porque sienten que, de alguna forma, les estoy dando permiso para innovar. Trato de justificar por qué la creatividad no es un conjunto extravagante de actos expresivos, sino la forma más elevada de expresión intelectual. Así funcionan los grandes académicos. La ciencia se ha cimentado sobre un pensamiento rico, original y creativo unido al entendimiento crítico. Estas charlas han logrado abrir ese debate. Hay países enteros cambiando, como Finlandia, Corea del Sur, Singapur, Hong Kong y otras zonas de China, que ya empiezan a planteárselo./

¿Y Estados Unidos? Aún no. Al menos no a nivel nacional. Lo debaten, como hizo Inglaterra, pero luego hacen algo diferente. Afortunadamente, la educación va más allá de los discursos de los políticos. Yo trato de ayudar a la gente para que sean ellos los que modifiquen el sistema./

Usted proclama que los títulos universitarios ya no valen nada. No es que no valgan nada, es que valen menos. Cuando yo empecé en esto, si tenías un doctorado, formabas parte del 0,01% de la población mundial que lo había cursado, y ya no es así. Funciona como la inflación. Antes, una carrera era todo lo que necesitabas para conseguir un buen trabajo; ahora hace falta también un máster. ¿Dónde acaba? Supongo que dentro de unos años tendrás que ganar un Nobel para trabajar. “Ah, tienes un Nobel, qué bien. Pero ¿qué tal dominas el Excel?”. Las promesas de una buena educación superior comienzan a tambalearse. Algunos empiezan a pensar que tal vez no sea imprescindible ir a la universidad. Aunque, de momento, la pelota está en el campo de los titulados porque sus rentas son mayores que el promedio. Yo solo digo que eso está cambiando.

 

“Antes una carrera era todo lo necesario para lograr un buen trabajo. Ahora hace falta también un máster. ¿qué será lo próximo? ¿el nobel?”
Sir Ken Robinson

¿A quién perjudica el sistema actual? Cuando ves a niños a los que la escuela les da un mal servicio, que abandonan las aulas pensando que son estúpidos y acaban en las calles como pandilleros, en la cárcel, en trabajos precarios o que hunden su vida en antidepresivos y alcohol… No digo que la educación sea la respuesta a todo esto, pero creo que un mejor comienzo vital les brindaría la oportunidad de descubrir sus auténticas cualidades y elegir su camino. Esto ocurre a menudo en los buenos colegios. Hay profesores estupendos que son capaces de rescatar niños al borde del abismo y encauzarlos. Cuando digo que es una cuestión de derechos humanos no es una exageración: la gente tiene derecho a dirigir su propia vida./

En lo que Ken Robinson sí parece un auténtico angelino es en su aura de estrella. Sus charlas las gestiona la Washington Speakers Bureau, que pide un caché de entre 6.700 a 36.000 euros por conferencia. Además de figuras políticas estadounidenses, entre los representados de la agencia se encuentra el cocinero José Andrés o el expresidente José María Aznar. En 2015 le contrató Meridianos –que invitó a El País Semanal a Los Ángeles para entrevistar a Robinson–, la fundación española que busca opciones para menores marginados y que participa en la primera red europea de empleo para jóvenes exinfractores y en riesgo de exclusión social./

¿Cuál es el papel de los padres? Ahora trabajo en un libro dirigido a ellos, porque me preguntan mucho, y a veces las familias son parte del problema. Muchas de las presiones que llegan a los colegios provienen de padres angustiados por la educación de sus hijos. Otros muchos consideran que el sistema vigente está bien y piden más deberes y programas de refuerzo. Creo que les puedo ayudar porque solo conocen el modelo que vivieron ellos, y hay algunos mitos que me gustaría desterrar porque así presionarán para lograr un cambio. En Estados Unidos, los Estados están aprobando progresivamente el matrimonio homosexual, y eso hace 20 años era impensable. No estaba en la agenda, pero la gente transmitió que no tenía sentido y los gobernantes tuvieron que hacerles caso. El cambio llegó de abajo arriba, como ocurre siempre con los derechos civiles, y así es como debe transformarse el sistema./

¿Cómo educó usted a sus hijos? Me lo preguntan mucho y siempre respondo que cada niño es único. Mis chicos –el mayor, James, tiene ahora 31 años, y Kate ha cumplido 26– compartieron colegio en Inglaterra durante un tiempo. Para él era bueno, pero para ella no tanto. A James le interesa más la teoría, y a Kate, el diseño y la danza, y esa escuela era muy académica, así que decidimos cambiarla. Nos mudamos a Los Ángeles cuando ya eran adolescentes y la situación se repitió. Al final, sacamos a Kate del centro a los 16 años y la educamos en casa. Mi mujer se encargó de casi todo. Le diseñamos un programa y luego fue al colegio universitario [con titulaciones de dos años]. Lo curioso es que ahora le fascina la educación. No la hemos convencido nosotros, pero seguramente nuestra trayectoria le ha influido: dirige un proyecto del Gobierno finlandés, The HundrED, concebido para identificar los cien programas de enseñanza más innovadores del mundo.

 

Entrevista publicada el 13 de julio de 2016 por El País.

El gurú de la ENSEÑANZA CREATIVA, Entrevista a Bill Lucas

Bill Lucas, un referente de la creatividad a nivel global, vino a Chile a dar una conferencia sobre esta temática. Aquí cuenta su camino hacia la creatividad y habla de la nueva prueba PISA 2021, que él está diseñando, y que evaluará esta habilidad considerada una herramienta clave para el siglo XXI. “Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad”, dice.

-No puedes pedirme: “Dime tres cosas que me van a hacer más creativo”. No hay una fórmula secreta. Pero hay algunas cosas que podría sugerirte. Pensar, por ejemplo, en las cosas que haces temprano en la mañana y probar hacer algo distinto -dice Bill Lucas, conocido como uno de los gurús de la creatividad a nivel global. Ha escrito más de 50 libros sobre el tema, es director del Centro para el Aprendizaje del Mundo Real de la Universidad de Winchester, en Inglaterra, y ha recorrido parte del mundo dando charlas y asesorías a colegios y gobiernos sobre la creatividad y la importancia del aprendizaje creativo desde la infancia.

Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad
Bill Lucas

Tiene 63 años, un posgrado en educación, y a lo largo de su carrera ha dado varios vuelcos, pero siempre persiguiendo un mismo concepto: la creatividad. Dice que tiene identificado cuál fue el primer acto creativo de su vida: fue cuando tenía 33 años y el director del King’s School Gloucester, un prestigioso colegio inglés con más de 400 años de historia, tuvo que retirarse, y él fue ascendido como director subrogante.

-Me dan un ascenso y digo “quiero probar algo diferente” -dice Bill Lucas, sentando en el café del Teatro del Lago en Frutillar, donde fue invitado por la fundación Teatro del Lago, con el apoyo del Fondo de Fomento del Arte en la Educación del Ministerio de las Culturas y el Patrimonio, a dar una conferencia sobre creatividad y hacer talleres con 80 profesores.

Llevaba cerca de 10 años como profesor cuando, al llegar al cargo más alto de la escuela, armó una organización sin fines de lucro a la que llamó “Aprendiendo a través del paisaje”, sobre el aprendizaje outdoor y cómo crear espacios flexibles y agradables para el estudio.

-Ese fue mi primer acto de creatividad: saltar de un trabajo seguro a uno no seguro y empezar de cero -dice Bill Lucas. Para él, la creatividad es algo que se puede aprender.

-Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad. Por supuesto que algunas cosas son heredadas, pero entre un 50 y 60 por ciento de quienes somos es por las cosas que aprendemos.

En la mayoría de sus libros, Bill Lucas se dirige a los profesores y a cómo enseñar el pensamiento creativo.

-Ya no decimos “tal vez esto funcione”. Sabemos que funciona porque sabemos que los profesores pueden hacerlo, pero se necesita un cambio de dirección, no puedes continuar haciendo siempre lo mismo, tienes que detenerte y pensar.

La OCDE definió a la creatividad como una de las habilidades necesarias para el siglo XXI, y el World Economic Forum concluyó que es clave para la fuerza laboral del futuro. Además, la prueba PISA (Programme for International Student Assessment) evaluará en 2021 por primera vez el pensamiento creativo. Y Bill Lucas es copresidente del grupo estratégico que está creando esta nueva evaluación.

-PISA le dice al mundo: “Esto es suficientemente importante” -agrega.

-De niño no quería tener nada que ver con educación -cuenta Bill Lucas.

Su padre era el director de un colegio y, aunque le gustaba enseñar, siempre estaba hablando de sus alumnos, algo que Bill no quería para él.

Cuenta que en su época escolar, aunque recibió una educación formal, tuvo la suerte de asistir a un colegio que estaba enfocado en la educación artística. Él se interesó en la música y se transformó en un estudioso del tema, además de aprender a tocar varios instrumentos. Pero al salir del colegio no tenía muy claro qué estudiar.

-Creo que esperamos que los niños sepan qué quieren hacer. Yo no tenía idea, solo sabía que quería ir a la universidad. Mi papá fue el primero de su familia en ir a la universidad, tenemos un pasado bastante pobre, por eso la educación en mi familia era vista como el camino hacia el éxito.

Entró a estudiar Lengua inglesa y Literatura en Oxford, donde comenzó por primera vez a cuestionarse la manera en que se enseñaba y se aprendía.

-Me di cuenta de que había estudiado en una escuela en la que me habían enseñado tan bien, que ni siquiera necesitaba pensar y, por lo mismo, no sabía cómo aprender algo nuevo. En esos tres años fue aprender a cómo aprender. Ahí es donde comenzó a pasar todo.

Cuando terminó su pregrado, Bill empezó a buscar trabajo y su primera opción fue hacer clases de inglés a niños en una escuela de verano. Necesitaba dinero y decidió darle una oportunidad a la enseñanza.

-Con solo estar algunos momentos ahí, me di cuenta de que mi papá tenía razón: enseñar era muy divertido y me podía comunicar con los niños. Cuando les explicaba algo, podía ver en sus caras que lo entendían. Es muy estimulante ayudar a alguien a entender algo.

Durante 10 años fue profesor y dice que siempre pensaba en los alumnos que no se veían interesados en la historia que iban a estudiar.

-En inglés veíamos poemas y les pedía a diferentes miembros de la clase que tomaran un par de versos y luego los filmaran como si fuera una entrevista de un noticiero. Incluso los estudiantes que odiaban la poesía pensaron que era entretenido. Los niños empezaron a no saber bien qué iba a pasar en las clases, lo que es genial, porque significa que conseguiste que estén interesados.

Luego de ser profesor, Bill puso su fundación “Aprendiendo a través del paisaje”. Después, cuando en Inglaterra salió elegido Tony Blair como Primer Ministro, cuyo mantra era “educación, educación, educación”, se convirtió en el director de un think tank llamado “La campaña para aprender”, donde hacían investigación tratando de cambiar las políticas públicas sobre la manera en que las escuelas trabajaban. En ese momento, dice, comenzó a interesarse en aprender cómo aprender y en el pensamiento creativo, y empezó a hacer consultorías en esos temas.

-Creo que solo se me hizo claro el poder definir la creatividad en los últimos 10 años. Hoy estoy más claro al respecto sobre qué es y qué puede hacerse en las escuelas y cómo lo desarrollas, y últimamente cómo lo evalúas.

Bill Lucas está en un salón del Teatro del Lago haciendo una presentación con la ayuda de una traductora. Frente a él, cerca de 30 profesores de diferentes liceos, escuelas rurales y colegios privados de la Región de Los Lagos lo escuchan, mientras él intenta transmitirles qué significa la enseñanza del pensamiento creativo.

-Creo que los profesores del taller de hoy estaban realmente respondiendo, algunos de manera muy activa; estaban interesados y pidieron venir mañana, otros estaban en modo de procesar -dirá Bill Lucas luego del taller.

En su libro Teaching creative thinking explica que su modelo de creatividad se sustenta en cinco hábitos: ser disciplinado, imaginativo, inquisitivo, persistente y colaborativo.

-Pasa gran parte de su tiempo recorriendo escuelas del mundo. ¿Cómo ha visto que los profesores se enfrentan a este modelo?

-El mayor desafío es cambiar la cultura de los profesores, pero de todos modos depende del contexto de la escuela, los recursos que tiene, financiera y físicamente. Lo más importante en esta ecuación es la calidad del director del colegio. Ellos crean la cultura.

-¿Por qué cree que es importante enseñar el pensamiento creativo a los niños?

-El mundo se está poniendo cada vez más complejo e impredecible. Siempre hemos querido que los niños tengan ideas, que piensen por ellos mismos y solucionen problemas, pero en estos tiempos tendrán que hacerlo aún más, y esos problemas serán cada vez más rápidos a través de internet. Necesitamos niños que puedan moverse entre disciplinas, que sean capaces de pensar cosas que no les han enseñando a pensar.

-¿Qué le recomendaría a los profesores para que preparen a sus alumnos para la evaluación de pensamiento creativo en la prueba PISA 2021?

-Que no pasen tiempo preparando a sus estudiantes para esta prueba, porque está diseñada para ser una evaluación para la que no te puedes preparar.

-Acá la educación suele preparar a los niños para las pruebas.

-También en Inglaterra… Esta mañana hablábamos sobre cómo una institución con cultura creativa puede ser también una escuela que entrega resultados para enviar a tus hijos a la universidad, ayuda a los estudiantes a desarrollar la capacidad de tener buenas ideas y a criticarlas, a trabajar con otras personas, a aprender a cómo lidiar cuando las cosas se atascan y a perseverar realmente.

-Pareciera que los padres están obsesionados con el éxito y los resultados. ¿Cómo maneja esto cuando va a escuelas?

-Las buenas universidades alrededor del mundo están diciendo que no están felices con los puntajes que reciben de las escuelas, refiriéndose a los alumnos que están seleccionando. Muchas están creando sus propias pruebas, lo que a mí parecer se asemeja mucho a una prueba de creatividad (…) En Google, por ejemplo, no están interesados en los puntajes, están interesados en quién eres tú como persona y si puedes pensar por ti mismo.

-¿Qué pasa con los adultos que no fueron educados para tener un pensamiento creativo?

-Nunca es tarde para aprenden el desafío para los adultos es que la mayoría de las veces actuamos por hábitos que hemos aprendido durante años. Entre más tiempo haya pasado desde que aprendiste el hábito más difícil es desprenderse de él. La importancia de llegar a los niños es establecer estos hábitos tempranamente, porque ellos pueden aprender cualquier cosa.

Fuente: El Sábado, El Mercurio.

3 PREGUNTAS SOBRE APRENDIZAJE & CREATIVIDAD A Christine Niewöehner

En esta semana de Aprendizaje & Creatividad quisimos hablar con Christine Niewöehner, Jefe de proyecto Design Thinking de la Fundación Siemens Stiftung, para hablar de la importancia y el papel que juega hoy la creatividad en el mundo educativo.

¿Por qué hoy se ha vuelto tan importante la creatividad en el contexto educativo?

Our world has become very complex. We are facing serious and complex challenges such as globalization, climate change or digitalization. To address and even embrace these trends and responsibly shape their future, it is essential that basic literacy and pure transmission of knowledge is supplemented by skills such as creative problem solving, teamwork and critical thinking. In this context, human creativity is one of the key competencies for the 21st century.   

Nuestro mundo se ha vuelto muy complejo. Nos enfrentamos a desafíos complejos como la globalización, el cambio climático o la digitalización. Para abordar, e incluso adoptar estas tendencias y dar forma responsable a su futuro, es esencial que la alfabetización básica y la transmisión pura de conocimiento se complementen con habilidades como la resolución creativa de problemas, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico. En este contexto, la creatividad humana es una de las competencias clave para el siglo XXI.

 

¿Qué papel juega la creatividad en las innovaciones que vemos hoy en la educación? 

Education plays a key role in preparing students for a future of change. Integrating creative processes in schools will support the process of experimenting with innovative teaching and learning methods, shifting away from a more traditional set up of knowledge transmission towards a more student centered process that focuses on the individual learning experience. Innovative teaching and learning methods will encourage students to seek interdisciplinary, creative ways to solve problems and will support them in seeking innovative ideas and alternative approaches for complex issues. 

La educación juega un papel clave en la preparación de los estudiantes para un futuro de cambio. La integración de procesos creativos en las escuelas apoyará el proceso de experimentación con métodos innovadores de enseñanza y aprendizaje, pasando de una configuración más tradicional de transmisión de conocimientos hacia un proceso más centrado en el estudiante que se basa en la experiencia de aprendizaje individual. Los métodos innovadores de enseñanza y aprendizaje alentarán a los estudiantes a buscar formas interdisciplinarias y creativas de resolver problemas y los ayudarán a buscar ideas innovadoras y enfoques alternativos para problemas complejos.

 

¿Qué cosas podemos aprender como educadores de las industrias creativas?

Within every human being lies creative potential – a characteristic strongly embedded in the very nature of every child. Integrating creative processes into traditional education will help to nurture creative confidence in students, allowing their ideas to take root and grow and to develop their full potential. For an educator, the role shifts from being the “purveyors of knowledge” towards a co-creator in the teaching-and-learning-process. Furthermore, even teachers will experience how to be creative in their own teaching.  

Dentro de cada ser humano se encuentra el potencial creativo, una característica fuertemente arraigada en la naturaleza misma de cada niño. La integración de los procesos creativos en la educación tradicional ayudará a fomentar la confianza creativa de los estudiantes, permitiendo que sus ideas echen raíces y crezcan y desarrollen todo su potencial. Para un educador, el rol pasa de ser el “proveedor de conocimiento” a ser un co-creador en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Incluso los profesores experimentarán cómo ser creativos en su propia enseñanza.

Proyecto Postales en Pandemia

Frente a la situación que hemos vivido los últimos meses a causa de la crisis sanitaria, hemos visto cómo muchos estudiantes así como profesores han perdido su espacio de conexión: la escuela. Es por eso que quisimos reconectar a niños y niñas de las distintas escuelas con uno de los medios más antiguos: las postales.

El origen de la postal o tarjeta postal se remonta al siglo XIX en en Reino de Prusia, aunque no se tiene claridad de que eso se cierto. En un inicio estas postales no tenían imágenes como las conocemos hoy, fue sólo a finales del siglo XIX cuando se integraron fotografías en un lado de la hoja de cartón, para luego, en el siguiente siglo, incluirse ilustraciones de importantes artistas como Kandinsky.

Inspirados en el uso de estas tarjetas para conectar en pocas palabras con nuestros seres queridos es que iniciamos este proyecto en el que, con el apoyo de las Escuelas Públicas de Frutillar Arturo Alessandri Palma, Escuela Rural Mario Pérez Navarro y Escuela Rural Los Linares de Casma, y Colegio Kopernikus, compartimos postales totalmente en blanco con distintos niños y niñas de la comuna para que compartieran con otros niños sus experiencias en estos tiempos de confinamiento.

 

 

Cómo lo hicimos

Por medio de las escuelas, en las cajas de tareas que todas les enviaban semanalmente a sus alumnos, hicimos llegar a más de 100 niños de la comuna una postal completamente en blanco por ambos lados, solamente incluyendo las líneas para escribir e incluir la información como el nombre y la edad del remitente. Junto con la postal en blanco le hicimos llegar una carta en la que le explicamos el objetivo de este proyecto y lo invitamos a ser parte. Para eso, le pedimos que escribiera una carta a otro niños o niña – quien recibiría esta postal de manera azarosa – compartiendo su experiencia de confinamiento en su casa lejos de la escuela. Además, lo invitamos a ilustrar una de las caras de la postal con un dibujo, un recorte ¡con lo que lo inspirara! Luego, esta carta debía ser devuelta a su escuela, donde nuestro equipo las recogería y repartiría con otras escuelas de la zona para que llegaran finalmente a otros estudiantes.

Hoy ya los primeros niños están recibiendo sus primeras postales de otros niños de su comuna, reconectándose con otros estudiantes que hoy están viviendo experiencias similares con quienes pueden identificarse y sentir que ninguno de ellos están solos en este proceso.

 

PUEDES HACER LOS MISMO EN TU ESCUELA

Descarga la plantilla de postal aquí.

 

Cómo aprender de las artes

No es casualidad que Frutillar haya sido nominada como Ciudad Creativa y que sea ahí también donde Kopernikus Lab, un proyecto desarrollado por la Fundación Kopernikus, realice programas para incentivar el aprendizaje creativo en la zona. Conversamos con Rolf Hitschfeld sobre el tema.

Por: Paula Elizalde

Rolf Hitschfeld

Director Ejecutivo de Kopernikus Lab

 


“Hay muchas señales, desde hace un buen tiempo, de que las instituciones educativas deben hacer un esfuerzo importante para poder responder mejor tanto a la necesidad de que los aprendizajes de los estudiantes sean más relevantes y profundos, como también al desarrollo de otras habilidades fundamentales que requiere la sociedad, como la colaboración, la creatividad y la autonomía”, señala Rolf Hitschfeld, director ejecutivo de Kopernikus Lab, proyecto que, junto al Colegio Kopernikus, es realizado por la Fundación Kopernikus y desarrolla programas que permitan aportar a la mejora educativa, tales como cursos de aprendizaje creativo, pasantías, un programa de aprendizaje creativo, un podcast de discusión educativa, entre otras iniciativas para el desarrollo educativo de la ciudad y el entorno.

Aprendizaje de las artes

En Kopernikus Lab desarrollan el aprendizaje creativo el cual, según Rolf, busca dos cosas: “Que los estudiantes puedan aprender de manera profunda lo que el profesor está enseñando y que al mismo tiempo puedan ir desarrollando su creatividad. En ese sentido, el aprendizaje creativo no solo tiene que ver con las artes, porque la creatividad se puede desarrollar a partir de cualquier disciplina. Sin embargo, nosotros vemos que hay disciplinas donde el proceso creativo se hace de manera más consciente, como son las actividades de las industrias creativas, tales como las artes y otras disciplinas de contenido cultural”.

“En estos momentos se ha evidenciado de manera profunda la necesidad que tenemos de ser creativos para responder a eventos inesperados de escala global”

Rolf Hitschfeld

 

Debido a esto, uno de los programas que realizan para desarrollar el aprendizaje creativo se lleva a cabo a partir de una colaboración entre un profesor y un profesional de las industrias creativas. En ese programa, como explica Hitschfeld, “ellos diseñan y ejecutan clases juntos. De esta manera, los docentes se van apropiando de algunas formas de trabajo que son más propias del mundo artístico y las pueden integrar a su trabajo en las escuelas. Frutillar fue nominada en 2017 como Ciudad Creativa por la Unesco y para nosotros es una gran oportunidad para poder vincular el aprendizaje con las industrias creativas”.

Rolf detalla: “El trabajo que hemos realizado en el programa de aprendizaje creativo, muestra que las instituciones escolares pueden aprender mucho del trabajo que se realiza en las industrias creativas y en las artes. Por ejemplo, la capacidad para tomar riesgos, el pensar la sala de clases como un taller y la costumbre de iterar versiones de un trabajo para perfeccionarlo, son lógicas de las industrias creativas y de las artes que pueden ser de mucho valor cuando son integradas al trabajo escolar. Uno de los efectos importantes que hemos visto en los lugares donde se ha desarrollado el programa de aprendizaje creativo es que los profesores comienzan a reencantarse con su profesión y que los estudiantes se conectan con su aprendizaje. Por otro lado, en colaboración con el Centro de Tecnologías de Inclusión de la Universidad Católica, hemos medido en los estudiantes el desarrollo de tres funciones ejecutivas del cerebro, como son la flexibilidad mental, el control inhibitorio y la memoria de trabajo con resultados muy positivos”.

Hoy: más creativos que nunca

“En estos momentos se ha evidenciado de manera profunda la necesidad que tenemos de ser creativos para responder a eventos inesperados de escala global como ha sido esta pandemia. Probablemente la globalización, el cambio climático y la inteligencia artificial van a seguir presentando desafíos de esta magnitud y complejidad a la humanidad”, enfatiza Rolf.

“En ese sentido, vemos que hay lenguajes que tienen mayor capacidad para lidiar con la incertidumbre y procesar eventos y situaciones difíciles como lo son los lenguajes artísticos y la creación en general. Los procesos creativos nos invitan a reflexionar profunda y críticamente, nos interpelan, nos ayudan a mirar y procesar nuestras emociones, a ponernos en contacto con otros y colaborar, y a buscar soluciones diferentes a problemas desconocidos”, afirma Rolf.

El modelo de creatividad que utilizan “se basa en cinco hábitos de la mente: colaboración, imaginación, curiosidad, disciplina y perseverancia. El que sean hábitos, nos permite aproximarnos a ellos como categorías dinámicas que son ejercitables y, por ende, mejorables. Los lenguajes artísticos son fundamentales para la ejercitación de la creatividad que, a su vez, es esencial para procesar y sobreponerse a situaciones de incertidumbre como la que estamos viviendo”, señala el director ejecutivo.

Hitschfeld es enfático en afirmar que “cualquier profesor puede desarrollar el aprendizaje creativo, ya sea en entornos de educación escolar, así como también en educación superior, talleres extraprogramáticos u otros espacios de educación no formal. Para esto, nosotros vemos que hay entornos que son más fértiles para desarrollar el aprendizaje creativo y otros en los cuales es más difícil”.

El entorno más fértil para el aprendizaje creativo, según cuenta Rolf, es lo que se llama “la clase de alto funcionamiento”. “En esta clase se considera que el aprendizaje se produce mejor y hay más espacio para el desarrollo de la creatividad cuando se toman en cuenta los factores intelectuales de los estudiantes, pero también los emocionales, sociales y del cuerpo: elementos que en los lenguajes creativos están tremendamente presentes y son parte del proceso de creación. Creemos que promover espacios que permitan a los estudiantes vincularse con su aprendizaje desde lugares como las emociones, la conexión con otros y los sentidos promueve la motivación de los estudiantes por aprender, y así da espacio para que ocurran aprendizajes profundos”.

Ejemplos de aprendizaje creativo

Liceo Ignacio Carrera Pinto
3° medio Gastronomía
Profesora Carolina Solís
Agente creativo David Trujillo

Los estudiantes de la especialidad de Gastronomía organizaron una feria gastronómica en el espacio público en la que pusieron en práctica los aprendizajes del año y ejercitaron las habilidades del pensamiento creativo, relacionándose con referentes de la gastronomía y el turismo locales e incursionando en la intervención creativa de recetas.
De esta manera, los estudiantes no solo prepararon las degustaciones que ofrecieron a los visitantes, sino que organizaron la actividad, coordinaron con diversos actores tanto del liceo como externos, realizaron el montaje, explicaron los procesos de cada plato, entre otros.

Liceo Industrial Chileno Alemán
4° medio Electricidad
Proyectos
Profesor Jorge Cancino
Agente creativo Francisca Reitze

Se propuso a los estudiantes el desafío de crear proyectos grupales que recogieran los contenidos curriculares de la asignatura, trabajando en el diseño y ejecución de un proyecto que pudiera transformarse en un emprendimiento vinculando electricidad y sustentabilidad. Entre ellos, se crearon proyectos de iluminación, riego automático, aplicaciones de smartphones para sistemas eléctricos, entre otros. Los estudiantes hicieron prototipos de sus ideas en modelos a escala, ajustando y mejorando sus productos, practicando la comunicación oral, presencia en el escenario, etc.

 

Fuente: Revista Grupo Educar

Qué ha pasado con la educación escolar.

Ya son trece semanas desde que se decretó que no habría clases presenciales en las escuelas de nuestro país. Trece semanas que todavía son difíciles de procesar. Hay tantas historias como personas y tantas opiniones como experiencias. En este escenario cambiante, para analizar los desafíos y los aprendizajes de la educación escolar, es bueno volver a lo esencial. Volver a los tres fines educativos principales de la escuela: el de cualificación, el de socialización y el de subjetivación.

La cualificación hace referencia a la adquisición de conocimientos habilidades y destrezas. En esta dimensión se ha vuelto al papel, al teléfono, a la radio, a la televisión y se ha ido, donde es posible, a la pantalla con Internet. Los desafíos son los mismos de siempre, pero acentuados por la distancia y la adaptación a la tecnología. ¿Cómo se involucran las emociones en el aprendizaje? ¿Cómo se desafía intelectualmente a los estudiantes? ¿Cómo se aprende de manera colaborativa? ¿Cómo se involucra el cuerpo y el movimiento?

La socialización tiene que ver con la forma en que la escuela ayuda a incorporar a los niños a la sociedad, a la cultura y la vida en común. Aquí los desafíos son mayores. ¿Qué mensajes están recibiendo los niños desde la sociedad en esta crisis? Los casi cuatro millones de niños en edad escolar están muy atentos al comportamiento que tengamos. ¿Cuáles son los valores que han primado en nuestras comunidades educativas en este periodo?

Por último, la subjetivación, es el propósito de la escuela de ayudar a los niños, niñas y jóvenes a convertirse en personas individuales, confrontado a lo que la sociedad le plantea como establecido. ¿Qué imagen de si mismos han desarrollado los niños en este contexto? Aquí, ha sido fundamental mantener los vínculos con los compañeros y con los profesores a través de los mejores medios posibles. Ellos son hoy los únicos espejos de su identidad fuera del círculo doméstico.

A trece semanas de esta crisis, sin duda se vislumbra que se van a acelerar algunos cambios en la educación escolar. Para que este proceso deje aprendizajes valiosos en nuestro sistema escolar, hay que atreverse a ser creativos desde las preguntas profundas y desde las dimensiones más olvidadas de la escuela.

Fuente: ellanquihue.cl

 

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