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El gurú de la ENSEÑANZA CREATIVA, Entrevista a Bill Lucas

Bill Lucas, un referente de la creatividad a nivel global, vino a Chile a dar una conferencia sobre esta temática. Aquí cuenta su camino hacia la creatividad y habla de la nueva prueba PISA 2021, que él está diseñando, y que evaluará esta habilidad considerada una herramienta clave para el siglo XXI. “Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad”, dice.

-No puedes pedirme: “Dime tres cosas que me van a hacer más creativo”. No hay una fórmula secreta. Pero hay algunas cosas que podría sugerirte. Pensar, por ejemplo, en las cosas que haces temprano en la mañana y probar hacer algo distinto -dice Bill Lucas, conocido como uno de los gurús de la creatividad a nivel global. Ha escrito más de 50 libros sobre el tema, es director del Centro para el Aprendizaje del Mundo Real de la Universidad de Winchester, en Inglaterra, y ha recorrido parte del mundo dando charlas y asesorías a colegios y gobiernos sobre la creatividad y la importancia del aprendizaje creativo desde la infancia.

Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad
Bill Lucas

Tiene 63 años, un posgrado en educación, y a lo largo de su carrera ha dado varios vuelcos, pero siempre persiguiendo un mismo concepto: la creatividad. Dice que tiene identificado cuál fue el primer acto creativo de su vida: fue cuando tenía 33 años y el director del King’s School Gloucester, un prestigioso colegio inglés con más de 400 años de historia, tuvo que retirarse, y él fue ascendido como director subrogante.

-Me dan un ascenso y digo “quiero probar algo diferente” -dice Bill Lucas, sentando en el café del Teatro del Lago en Frutillar, donde fue invitado por la fundación Teatro del Lago, con el apoyo del Fondo de Fomento del Arte en la Educación del Ministerio de las Culturas y el Patrimonio, a dar una conferencia sobre creatividad y hacer talleres con 80 profesores.

Llevaba cerca de 10 años como profesor cuando, al llegar al cargo más alto de la escuela, armó una organización sin fines de lucro a la que llamó “Aprendiendo a través del paisaje”, sobre el aprendizaje outdoor y cómo crear espacios flexibles y agradables para el estudio.

-Ese fue mi primer acto de creatividad: saltar de un trabajo seguro a uno no seguro y empezar de cero -dice Bill Lucas. Para él, la creatividad es algo que se puede aprender.

-Hay un mito que dice que naces creativo o no. No hay ninguna evidencia para sugerir que eso sea verdad. Por supuesto que algunas cosas son heredadas, pero entre un 50 y 60 por ciento de quienes somos es por las cosas que aprendemos.

En la mayoría de sus libros, Bill Lucas se dirige a los profesores y a cómo enseñar el pensamiento creativo.

-Ya no decimos “tal vez esto funcione”. Sabemos que funciona porque sabemos que los profesores pueden hacerlo, pero se necesita un cambio de dirección, no puedes continuar haciendo siempre lo mismo, tienes que detenerte y pensar.

La OCDE definió a la creatividad como una de las habilidades necesarias para el siglo XXI, y el World Economic Forum concluyó que es clave para la fuerza laboral del futuro. Además, la prueba PISA (Programme for International Student Assessment) evaluará en 2021 por primera vez el pensamiento creativo. Y Bill Lucas es copresidente del grupo estratégico que está creando esta nueva evaluación.

-PISA le dice al mundo: “Esto es suficientemente importante” -agrega.

-De niño no quería tener nada que ver con educación -cuenta Bill Lucas.

Su padre era el director de un colegio y, aunque le gustaba enseñar, siempre estaba hablando de sus alumnos, algo que Bill no quería para él.

Cuenta que en su época escolar, aunque recibió una educación formal, tuvo la suerte de asistir a un colegio que estaba enfocado en la educación artística. Él se interesó en la música y se transformó en un estudioso del tema, además de aprender a tocar varios instrumentos. Pero al salir del colegio no tenía muy claro qué estudiar.

-Creo que esperamos que los niños sepan qué quieren hacer. Yo no tenía idea, solo sabía que quería ir a la universidad. Mi papá fue el primero de su familia en ir a la universidad, tenemos un pasado bastante pobre, por eso la educación en mi familia era vista como el camino hacia el éxito.

Entró a estudiar Lengua inglesa y Literatura en Oxford, donde comenzó por primera vez a cuestionarse la manera en que se enseñaba y se aprendía.

-Me di cuenta de que había estudiado en una escuela en la que me habían enseñado tan bien, que ni siquiera necesitaba pensar y, por lo mismo, no sabía cómo aprender algo nuevo. En esos tres años fue aprender a cómo aprender. Ahí es donde comenzó a pasar todo.

Cuando terminó su pregrado, Bill empezó a buscar trabajo y su primera opción fue hacer clases de inglés a niños en una escuela de verano. Necesitaba dinero y decidió darle una oportunidad a la enseñanza.

-Con solo estar algunos momentos ahí, me di cuenta de que mi papá tenía razón: enseñar era muy divertido y me podía comunicar con los niños. Cuando les explicaba algo, podía ver en sus caras que lo entendían. Es muy estimulante ayudar a alguien a entender algo.

Durante 10 años fue profesor y dice que siempre pensaba en los alumnos que no se veían interesados en la historia que iban a estudiar.

-En inglés veíamos poemas y les pedía a diferentes miembros de la clase que tomaran un par de versos y luego los filmaran como si fuera una entrevista de un noticiero. Incluso los estudiantes que odiaban la poesía pensaron que era entretenido. Los niños empezaron a no saber bien qué iba a pasar en las clases, lo que es genial, porque significa que conseguiste que estén interesados.

Luego de ser profesor, Bill puso su fundación “Aprendiendo a través del paisaje”. Después, cuando en Inglaterra salió elegido Tony Blair como Primer Ministro, cuyo mantra era “educación, educación, educación”, se convirtió en el director de un think tank llamado “La campaña para aprender”, donde hacían investigación tratando de cambiar las políticas públicas sobre la manera en que las escuelas trabajaban. En ese momento, dice, comenzó a interesarse en aprender cómo aprender y en el pensamiento creativo, y empezó a hacer consultorías en esos temas.

-Creo que solo se me hizo claro el poder definir la creatividad en los últimos 10 años. Hoy estoy más claro al respecto sobre qué es y qué puede hacerse en las escuelas y cómo lo desarrollas, y últimamente cómo lo evalúas.

Bill Lucas está en un salón del Teatro del Lago haciendo una presentación con la ayuda de una traductora. Frente a él, cerca de 30 profesores de diferentes liceos, escuelas rurales y colegios privados de la Región de Los Lagos lo escuchan, mientras él intenta transmitirles qué significa la enseñanza del pensamiento creativo.

-Creo que los profesores del taller de hoy estaban realmente respondiendo, algunos de manera muy activa; estaban interesados y pidieron venir mañana, otros estaban en modo de procesar -dirá Bill Lucas luego del taller.

En su libro Teaching creative thinking explica que su modelo de creatividad se sustenta en cinco hábitos: ser disciplinado, imaginativo, inquisitivo, persistente y colaborativo.

-Pasa gran parte de su tiempo recorriendo escuelas del mundo. ¿Cómo ha visto que los profesores se enfrentan a este modelo?

-El mayor desafío es cambiar la cultura de los profesores, pero de todos modos depende del contexto de la escuela, los recursos que tiene, financiera y físicamente. Lo más importante en esta ecuación es la calidad del director del colegio. Ellos crean la cultura.

-¿Por qué cree que es importante enseñar el pensamiento creativo a los niños?

-El mundo se está poniendo cada vez más complejo e impredecible. Siempre hemos querido que los niños tengan ideas, que piensen por ellos mismos y solucionen problemas, pero en estos tiempos tendrán que hacerlo aún más, y esos problemas serán cada vez más rápidos a través de internet. Necesitamos niños que puedan moverse entre disciplinas, que sean capaces de pensar cosas que no les han enseñando a pensar.

-¿Qué le recomendaría a los profesores para que preparen a sus alumnos para la evaluación de pensamiento creativo en la prueba PISA 2021?

-Que no pasen tiempo preparando a sus estudiantes para esta prueba, porque está diseñada para ser una evaluación para la que no te puedes preparar.

-Acá la educación suele preparar a los niños para las pruebas.

-También en Inglaterra… Esta mañana hablábamos sobre cómo una institución con cultura creativa puede ser también una escuela que entrega resultados para enviar a tus hijos a la universidad, ayuda a los estudiantes a desarrollar la capacidad de tener buenas ideas y a criticarlas, a trabajar con otras personas, a aprender a cómo lidiar cuando las cosas se atascan y a perseverar realmente.

-Pareciera que los padres están obsesionados con el éxito y los resultados. ¿Cómo maneja esto cuando va a escuelas?

-Las buenas universidades alrededor del mundo están diciendo que no están felices con los puntajes que reciben de las escuelas, refiriéndose a los alumnos que están seleccionando. Muchas están creando sus propias pruebas, lo que a mí parecer se asemeja mucho a una prueba de creatividad (…) En Google, por ejemplo, no están interesados en los puntajes, están interesados en quién eres tú como persona y si puedes pensar por ti mismo.

-¿Qué pasa con los adultos que no fueron educados para tener un pensamiento creativo?

-Nunca es tarde para aprenden el desafío para los adultos es que la mayoría de las veces actuamos por hábitos que hemos aprendido durante años. Entre más tiempo haya pasado desde que aprendiste el hábito más difícil es desprenderse de él. La importancia de llegar a los niños es establecer estos hábitos tempranamente, porque ellos pueden aprender cualquier cosa.

Fuente: El Sábado, El Mercurio.

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